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¿Quién ordenará el tema migratorio y cómo?

Jorge Santibáñez

Éste artículo también salió publicado en: Los Angeles Times

18 agosto, 2021
Tema:

POR JORGE SANTIBÁÑEZ
ESPECIAL PARA LOS ANGELES TIMES
AGOSTO 18, 2021 3:22 PM PT

El proceso migratorio de la región en el cual cientos de miles de migrantes de Centroamérica y México buscan llegar a Estados Unidos se está deteriorando a pasos agigantados. Todos los indicadores muestran que las cosas se salieron de control y que no hay cómo ordenarlas.

El número de detenciones en la frontera sur de Estados Unidos en el mes de julio alcanzó su máximo en los últimos 20 años, 212 mil detenciones en tan solo un mes, 1.3 millones de octubre de 2020 a julio de 2021 son números que no se veían desde los 90’s. Solo para dar una idea del incremento y desorden, apenas en octubre del año pasado hubo 71 mil detenciones y 9 meses después esa cifra se triplicó.

En México hacemos como que no sabemos, pero de esos 1.3 millones de detenciones, casi 540 mil son mexicanos y la región México-Centroamérica representa el 81% de esas detenciones.

Con esos números es impensable siquiera la discusión de una eventual reforma migratoria y, al contrario, se convierten en una poderosa arma que los republicanos, particularmente los gobernadores sureños, usarán en contra de Biden acusándolo de permitir y hasta propiciar esa “invasión” de migrantes de los cuales, según ellos, un alto porcentaje es portador del COVID. Con una frontera así, hay muy pocas posibilidades de un debate racional.

Nada de eso es cierto, pero Biden y Kamala Harris saben que si no se ordena la frontera no solamente no se avanzará en el tema migratorio, sino que sus posibilidades de reelegirse en 2024 disminuyen considerablemente. Por eso el tema se está haciendo prioritario, central en la agenda entre los dos países y le están pidiendo a México un papel más activo.

Basta revisar la lista de funcionarios que en los últimos meses han visitado México y con quién se han reunido para saber qué le duele a la administración Biden y qué temas trata con México. Del lado estadounidense, el jefe del consejo de Seguridad Nacional y el director para América del mismo, el secretario de Seguridad Nacional (en varias ocasiones), el subdirector de la CIA y la vicepresidenta Kamala Harris, se han entrevistado con el fiscal general mexicano, el comisionado del Instituto Nacional de Migración, el titular de la Guardia Nacional, funcionarios del ejército y la marina mexicanos y para efectos formales, con el canciller mexicano y el presidente. ¿De verdad alguien cree que en esas reuniones con ese tipo de funcionarios lo que se ha discutido es el desarrollo de la región o cómo atacar las raíces del problema? México por su parte, según la versión oficial, lo que ha pedido son más vacunas.

Por si fuera poco, y como si no hubiera relación alguna, empezaron a llegar desde ciudades fronterizas texanas, aviones llenos de migrantes centroamericanos al estado de Chiapas desde donde autoridades mexicanas los envían a Guatemala; las organizaciones defensoras de migrantes han dejado de colaborar con las autoridades estadounidenses y un juez ordenó volver a aplicar el programa de Trump, “Quédate en México”. Se regresa pues a las estrategias duras, de control rígido que no resuelven nada de fondo, que solo propician mayores riesgos para los migrantes y sus familias y provocan la intervención del crimen organizado.

México se equivocó al ceder a las presiones de Donald Trump con el programa llamado “Quédate en México”, según el cual los solicitantes de asilo, de los cuales muy pocos son mexicanos, esperarían la aprobación en México y apostando miles de elementos de la Guardia Nacional que deberían velar por la seguridad de los mexicanos y que por la voluntad de Trump se dedicaron y dedican a perseguir migrantes. Esa estrategia acumuló en sus países de origen o en el tránsito a miles de migrantes que solamente pospusieron su necesidad de migrar.

México demostró que puede hacer el trabajo sucio de Estados Unidos al detener a como de lugar a los migrantes centroamericanos. A Trump no se le pidió nada, solamente que no cumpliera su amenaza twittera de imponer aranceles a los productos mexicanos y a Biden se le piden vacunas. Una negociación alejada de los principios o no es una buena negociación o los principios no son tales.

Jorge Santibáñez es presidente de Mexa Institute

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